El jaguar

Título de la colección

Es un gran cazador.

Por las noches se acerca al arroyo. Se mueve muy suavemente, como los gatos. Sus lentos pasos no producen ningún ruido en el piso de hojarasca de la selva.

En esta imagen se ve un lago, algunos juncos y a lo lejos unos árboles. Los jaguares acechan desde lor árboles, se ocultan en ellos.
En esta imagen se ve la pata de un jaguar que está al acecho.

Sube a un árbol y, desde ahí, espera oculto a que llegue a tomar agua algún animal. Se queda vigilando y puede estar sin moverse durante mucho tiempo. Por las manchas de su piel se confunde con las ramas y es difícil verlo.

En esta imagen se ve a un jaguar encima de un árbol.
En esta imagen se ve cómo está atacando un jaguar a un tapir.

Por fin, un animal se acerca...

Salta sobre él y lo mata rápidamente porque es el mejor cazador que hay en México. Se llama jaguar.

 

En este dibujo se ven tres distintos tipos de felinos.

El ocelote, el tigrillo, el gato de monte, el puma, la onza y el jaguar son algunos animales de la misma familia que habitan en México. Todos son parientes del gato y a la familia entera se le conoce como felinos.

 

En esta imagen se ven dos pumas.

Seguramente en tu región vive alguno de ellos.

Si vives por el desierto sabrás del gato de monte. Si habitas en las montañas habrás visto rastros de un puma. Pero si vives cerca de la selva habrás oído del jaguar. En muchas regiones del país al jaguar le llaman tigre.

El jaguar es el más grande de los felinos que habitan en México. Llega a medir hasta dos metros y medio de largo y es tan pesado como un puerco gordo.

Tiene la cabeza muy grande y la piel manchada.

 

Esta es la imagen de un jaguar entre la vegetación.

Mucha gente ha visto jaguares de color totalmente negro o blanco y piensa que se trata de otro animal. No es así. En una misma camada puede haber cachorritos negros, blancos o manchados.

 

En esta imagen se ve un puma negro y uno blanco.

Hubo un tiempo en que el jaguar se hallaba en todo México. Vivía tanto en las selvas como en las llanuras, en los zacatales y en los bosques. Así lo cuentan las leyendas de los antiguos mexicanos.

 

En este dibujo se ven llegando los españoles a México, a lo lejos se ven unas pirámides, un lago y un jaguar entre la vegetación.

Tiempo después, con la llegada de los españoles, su suerte cambió. El jaguar fue perseguido y tuvo que esconderse en lugares apartados y difíciles, donde la gente no llega. Es por eso que no sabemos mucho de sus costumbres.

En nuestros días, el jaguar vive en las selvas tropicales, donde hay altos y tupidos árboles. Siempre anda cerca de las corrientes de agua.

 

En esta imagen se ve a un jaguar agazapado en un manglar.

También se le puede ver por las costas, tulares y pantanos próximos al mar. Sin embargo, los que viven en las selvas son los de tamaño más grande.

Al jaguar también le gusta rondar por los grandes bosques de pino.

 

En esta imagen se ve un jaguar entre unos pinos. Los jaguares también les gusta vivir en los bosques.

"Cada cerro tiene su tigre", dice el refrán. Y hay algo de cierto porque antes de que fuera tan perseguido por el hombre, el jaguar vivía en los montes cercanos a las costas de todo el país.

 

Aquí vemos a un jaguar en un paisaje desértico. Los jaguares abandonan su territorio en busca de comida.

En ocasiones, el jaguar abandona su territorio y, siempre cazando en el camino, vaga muy lejos de los lugares en que comúnmente vive.

Por eso, hasta en los desiertos se ha llegado a ver a algunos jaguares viejos.

A los gatos y a los demás felinos no les gusta el agua, pero al jaguar le encanta.

En los pantanos, cuando las nubes de mosquitos lo molestan, salta al agua y isplash! se zambulle. Por un rato se queda ahí, sólo con la cabeza de fuera. O simplemente, en los días calurosos, juega en los ríos para refrescarse.

 

En esta imagen se ve a  un jaguar nadando en un río. El jaguar es un excelente nadador.

Además es un excelente nadador. Es capaz de cruzar de lado a lado ríos muy bravos sin que lo jale la corriente.

Algunas personas dicen que hasta bucea.

Pero también se acerca al agua para cazar.

 

En esta imagen se ve un jaguar dentro del agua. También suelen meterse a cazar.

Cuentan que golpea el agua con la cola, simulando el ruido que hace un insecto grande cuando cae en ella. ¡Plop!, ¡plop! Cuando un hambriento pez sale atraído por el ruido, ¡zas!, de un manotazo lo lanza a la orilla para después comérselo.

Por lo común, caza de noche.

En la oscuridad de la selva se escucha un fuerte rugido que recorre grandes distancias. Las aves nocturnas callan un momento y los animales se ponen alertas. El jaguar ha comenzado su cacería....

 

En esta imagen se ve a un jaguar entre unos matorrales.

El jaguar es muy ágil lo mismo en la tierra, en el agua o sobre los árboles. Por eso no le falta alimento.

Caza venados, tapires, jabalíes, tortugas de tierra y de río, peces, monos, tepescuintles y otros animales pequeños, como ratas, tuzas, armadillos y zorros.

 

En esta imagen se ve a un jaguar en la selva arrastrando a un tapir. Los jaguares cazan venados, tapires, jabalíes, tortugas de tierra, peces, monos, ratas, tuzas, armadillos y zorros.

Además, tiene tanta fuerza que puede arrastrar, por muchos metros, animales más pesados que él, como un tapir o un jabalí.

Una vez que caza a un animal, lo sube a la rama de un árbol para devorarlo.

Tiene fama de atacar a cocodrilos y a grandes serpientes. Se le ha visto pelear con cocodrilos hasta de dos metros a la orilla de un pantano. Lucha ferozmente zambulléndose en el agua una y otra vez. Muchas veces, gana el jaguar.

En esta imagen se ve a un jaguar luchando contra un cocodrilo. Se zambulle en el agua y lucha ferozmente con él.

También caza a las tortugas de mar. Las espía cuando salen a poner sus huevos en la playa y tan sólo las voltea, porque de esa manera no se pueden ya defender.

 

En esta imagen se ve a un jaguar comiendo a una tortuga.

Aunque el jaguar es un gran cazador, debe poner mucho cuidado para obtener su alimento. El menor ruido o alguna falla en el ataque puede hacer que un animal joven y fuerte huya. Es por eso que muchos de los animales que caza el jaguar son crías, están viejos o enfermos.

Además, con su cacería ayuda a que no existan muchos animales de una sola especie. De este modo, habrá alimento para todos.

 

En esta imagen se ve un jaguar acechando a una manada de jabalíes. El jaguar debe ser precavido porque la manada puede rodearlo y matarlo con sus largos colmillos.

Debe ser precavido porque el cazar tiene sus peligros. Si cuando ataca a un jabalí no está lejos de la manada, los demás pueden rodearlo y matarlo con sus largos colmillos.

Para cazar y vivir, el jaguar escoge un territorio y raras veces sale de él. Es un animal solitario, pues tanto los machos como las hembras vagan y cazan solos por la selva.

 

En esta imagen se ve a jugar subiendo a un árbol en la selva.

Las hembras pueden estar dentro del territorio de un jaguar sin que se enoje, Pero si otro macho entra en su terreno, peleará con él.

Como los gatos, el jaguar marca su territorio con orina. También lo hace parándose en las patas traseras y afilando las delanteras sobre un tronco.

 

En esta imagen se a un jaguar acechando desde un árbol. Los jaguares como tros machos miden su territorio con orina. Otros hacen marcas en los árboles con sus garras, cuando otro jaguar ve las marcas, las mide con sus garras, si son más grandes abandona el lugar.

Así, cuando otro macho encuentra las marcas, medirá la altura a la que llegan sus garras. Si las marcas son más altas que las que él puede hacer, abandonará el lugar. Si no lo son luchará para quedarse en esa región.

El jaguar busca compañía solamente en la época de celo.

Y cuando encuentra pareja, pasan la temporada cazando juntos.

 

En esta imagen se ve una pareja de jaguares. La gestación de estos animales es de tres meses. Cuando nacen los cachorros el jaguar abandona a la hembra.

Un poco antes de que nazcan los tigritos, el macho abandona a su pareja. A veces lo hace unos días después. Los jaguarcitos nacen a los tres meses de que sus padres se cruzaron.

La tigra escoge lugares apartados para tener sus cachorros. Por lo general, lo hace en cuevas o en cualquier hoyo natural.

 

Aquí vemos a un jaguar hembra entre unas plantas. Cuando va a tener a sus cachorros se aparta en alguna cueva.

Casi siempre son dos cachorros por camada, aunque pueden ser hasta cuatro.

Los cachorros son manchados desde que nacen y un poco cabezones, ¿o no?

Abren los ojos hasta los quince días.

 

En esta imagen se ve un par de cachorros de jaguar. Abren los ojos hasta los quince días y permanecen dentro de la cueva hasta los dos meses ya que es peligroso para los pequeños.

Por dos meses, los cachorros sólo han visto el mundo desde el fondo de la madriguera. No han salido para nada, pues es peligroso mientras son pequeños. Un águila o un coyote podría devorarlos.

 

En esta imagen de los cachorros. Después de los dos meses siguen a su madre de ella aprenderán a cazar y esconderse.

Después de los dos meses, siguen a la madre por los alrededores de la guarida. En estas cortas salidas la madre tiene mucho qué enseñarles y ellos mucho qué aprender, como a cazar y a esconderse.

 

En esta imagen se ve a una hembra jaguar con sus cachorros.

La gente del campo sabe que si se encuentra a un cachorro de jaguar lo mejor será alejarse pues la madre no debe de estar lejos.

A los cinco meses de edad, los jaguarcitos ya se alejan bastante del refugio y empiezan a cazar junto con su madre.

 

En esta imagen se ve a un cachorro de cinco meses a esta edad ya pueden cazar animales pequeños como ratas.

Así se preparan para sobrevivir por sí mismos.

Al año y medio ya cazan solos. Es el momento en que abandonan el refugio y a la madre para recorrer selvas y cerros. Lo que la madre no les enseñó lo harán por instinto.

Andan siempre solitarios, cazando y aprendiendo hasta que llegue el tiempo de buscar compañía. Entonces, cazarán en pareja y tendrán nuevos cachorritos. Y así, en algún lugar del monte, la historia se repetirá.

 

En esta imagen se ve a un jaguar caminando de perfil. Para los antiguos mexicanos el jaguar era un animal al que respetaban mucho.

Los antiguos mexicanos le tenían gran respeto al jaguar. Lo conocían como un animal listo y muy fuerte. Además, sabían el extraordinario enemigo que era si se le molestaba.

Por eso, el jaguar era un dios para muchos pueblos indígenas.

Para algunos grupos indígenas era considerado como un dios.
Entre los aztecas, sólo los más valientes podían vestir su piel, eran conocidos como guerreros tigre.

Entre los aztecas, sólo los más valientes podían vestir su piel, y eran conocidos como guerreros tigre.

Los mayas lo llamaban balam y los aztecas ocelotl.

Desde esos lejanos tiempos, la piel del jaguar era admirada por su belleza y color. Pero sus manchas son las que siempre han llamado la atención.

 

En esta imagen se ve una piel de jaguar.

Aquellos antiguos indígenas contaban a los niños esta historia de por qué el jaguar tiene manchas:

El jaguar castigado

Esto sucedió hace mucho tiempo, en los días en que los animales no se comían unos a otros. Todos se alimentaban de hierbas, frutos y granos.

 

En esta imagen se ve a un conejo y a un lobo. Esta leyenda dice que antes los animales se alimentaban de granos, no se comían unos a otros.

Vivían muy en paz la torcaza y el gavilán, el gato y el ratón, la zorra y el conejo, el venado y el lobo.

En este dibujo se ve a un jaguar, con un ratón, una águila.

De entre todos los animales, el jaguar destacaba por su hermosa figura y su abrigo de piel amarilla. Dondequiera que iba, siempre presumía su abrigo.

 

En esta dibujo se ve a un jaguar, se ve su piel amarilla. El jaguar se sentía muy orgulloso de su piel hermosa, la limpiaba a cada momento, no soportaba mancharse.

A cada rato lo limpiaba con la lengua. Con mucha dedicación y orgullo quitaba cualquier polvo, lana o manchita de lodo.

Una tardecita, el jaguar estaba jugando con una bola de changos. Y en el relajo, a uno de ellos se le ocurrió aventarle un mamey muy maduro. ¡Zas!, le pegó de lleno en el lomo, dejándole una mancha.

 

En esta imagen se ve al jaguar jugando con unos changos, a uno se le ocurrió aventarle un mamey y lo manchó en el lomo. Esto lo hizo enojar mucho y le dio un zarpazo sangrando al chango.

Enojado porque le ensució su abrigo, el tigre le tiró un zarpazo. Al pobre chango le colgaban las tiras de piel desde el cogote hasta la rabadilla.

Como le gustó el olor a sangre, el felino arrastró al mono al interior de la selva y lo devoró.

 

En esta imagen se ve al jaguar llevando al chango a la selva para devorarlo.

Gritando y chillando, los demás changos corrieron a acusar al jaguar con el Señor del Monte. El Señor del Monte era quien mandaba la vida en la selva.

 

En esta imagen se ve El Señor del monte, que era quien mandaba en la selva. Él prometió castigar al jaguar por lo sucedido y les dijo a los changos que cuando pasara el jaguar le arrojaran frutas.

Él prometió castigarlo y dijo a los monos:

—Suban a esos árboles de ahuacatillos y, cuando pase el jaguar, arrójenle la fruta. La marca no se quita y así la piel quedará manchada para siempre. Como es muy presumido, será su peor castigo.

El Señor del Monte ordenó a los jabalíes sacar al felino de su escondite.

Cuando pasó por debajo del árbol cayó sobre él una granizada de ahuacatillos, echando a perder su hermosa piel.

 

En esta imagen se ve al jaguar manchado de las frutas que le han arrojado. Desde entonces el jaguar es pinto.

Y se cuenta que, desde entonces, el jaguar se volvió pinto.

El jaguar nunca olvidó lo que le hicieron los monos y los jabalíes. Por eso son su alimento preferido.

Pero para que le costara trabajo atraparlos, el Señor del Monte les hizo nacer cola a los monos para que huyeran por las ramas. A los jabalíes les dio una piel gruesa y resistente y les dijo que anduvieran en manadas para defenderse mejor.

 

En esta imagen se ve al Señor del monte junto a un chango y a un jabalí. El castigo del jaguar fue quedar manchado para siempre y al chango le hizo crecer la cola para que pudiera huir por las ramas y a los jabaliés les dio una piel gruesa y resistente y les dijo que anduvieran en manadas.

Aunque el jaguar es un animal ágil y fuerte, está a punto de desaparecer en México.

La gente lo persigue sin motivo o lo caza para vender su piel por unos pocos pesos. Pero sobre todo, se están cortando los árboles de los bosques, quemando las selvas y destruyendo los manglares, que son las regiones en donde vive y caza el jaguar.

 

En esta imagen de distintos tipos de cactus.

A pesar de su fuerza, el jaguar es un animal receloso del hombre y sus animales.

Existe la idea de que come gallinas, chivas y ganado. Lo hacen sólo los jaguares viejos que ya no pueden cazar otra cosa.

 

En esta imagen se ve a un jaguar corriendo. Debemos cuidar y respetar al jaguar para evitar que se extinga.

Hay que aprender a convivir con el jaguar y respetar las selvas y bosques donde habita, para que por mucho tiempo más pueda oírse su rugido y vérsele correr en selvas o cerros de nuestro país.

Título de la colección