Este es un juego de palmadas que nos enseñaron los niños de Chiquilistlán, Jalisco.



Estaba la muerte

Dos niños intercambian palmadas sencillas al frente, mientras cantan:

Estaba la muerte
sentada en un taburete;
los muchachos, de traviesos,
le tumbaron el bonete.

Estaba la media muerte
sentada en un carrizal,
comiendo tortillas duras
para poder engordar.

Calavera, vete al monte.
No, señora, porque espanto.

Por aquí pasa la muerte
con su agujita y su dedal,
remendando sus nagüitas
para el día del carnaval.

Pierde el que se equivoque en las palmadas.