Una mañana
(objeto)


El juego consiste en lanzar la pelota hacia arriba varias veces y cacharla cada vez sin que se caiga. Cada que esté la pelota en el aire, el jugador en turno imita lo que dicen los versos que los demás cantan:

Una mañana, muy de mañana,
me levanté, me peiné,
me lavé la cara, fui al jardín,
corté una flor, se me cayó,
vino mi hermano y me la recogió.





















 

Y así por el estilo. Pero si algún jugador no cacha la pelota, pierde y sale del juego. Y gana quien haya quedado al último.