Hoyos
(objeto)


Se necesita para este juego una pelota y hacer una hilera de hoyos en el suelo, uno para cada jugador. Luego se marca una línea
de tiro, a unos dos o tres metros de distancia, y se escogen las bases. Debe haber tres bases: las dos primeras se escogen y la tercera será siempre el
lugar donde están los hoyos.

Se sortean los turnos.
El niño que tenga el primer turno tirará la pelota para que rodando entre en el hoyo de algún jugador. Si
la pelota no entra en ningún hoyo, tirará quien tenga
el siguiente turno. Así sucesivamente, hasta que
la pelota caiga en un hoyo.



El dueño del hoyo donde haya caído la pelota tiene que recogerla y aventarla a uno de sus compañeros mientras corren a la primera base. Si la pelota toca a alguno, ése tendrá que recogerla y aventarla para tratar de tocar a otro jugador. Los jugadores tienen que pasar por todas las bases. Para quedar a salvo deberán pisar el hoyo que les corresponde al llegar a la tercera base.

Quien se quede con la pelota tendrá un "hijo" y se colocará una piedrita en su hoyo. El juego se repite las veces que se quiera. Al final, al niño que tenga mayor número de "hijos" se le impondrá un castigo.