El perro prieto


 



n Alvarado vivía
un señor muy grosero
al que le gustaba hacer maldades.

Un día desapareció, todo el pueblo se decía: "Ay qué bueno que se fue, ya vamos a descansar de ese mal hombre". Así pasaron los días y cuando menos se lo esperaban apareció un perro prieto muy grande que resultó peor que el mal hombre, pues asustaba a la gente, se metía en las casas cuando las mujeres estaban solas; correteaba a los hombres con sus enormes colmillos; ay, maldad y media que hacía el condenado animal.


Una noche, un señor se armó de valor y enfrentó al perro con una vara de pirul. Le puso una golpiza hasta que el animal ni resollar pudo.

El hombre iba a matarlo cuando el animal se puso de pie y comenzó a quitarse los cueros que lo cubrían: ¡abajo estaba el desaparecido, quien se había disfrazado de perro para hacer sus sinvergüenzadas!