CAPÍTULO XXXIX
QUE HABLA GENERALMENTE DE TODOS LOS SIGNOS4

1.-Aquí brevemente se dice de todo lo susodicho, de las calidades, y de condiciones de todos los signos de cada día; cuáles son bien afortunados y cuáles son infelices, ya se ha dicho largamente atrás, y se ha replicado muchas veces que todos los signos hacen y cuentan cada día, los cuales se andan mudando de unos lugares a otros de sus números, y son todos los mismos; que cada uno de aquéllos tiene principio cada vez, llevando tras sí a los otros, alguna vez es bien afortunado, y alguna vez es mal aventurado y alguna vez es indiferente, conforme a sus números; ya esto está dicho.

2.— Que los que nacían en buenos signos luego se bautizaban, y los que nacían en infelices signos, no se bautizaban luego mas diferíanlos para mejorar y remediar su fortuna.

3.— Por esto los viejos caducos y necios, que eran prácticos en este arte, buscaban el signo que era mejor.

4.— Por tanto, aquí decimos sumariamente lo que resta de decir y hacer mención de todo lo susodicho, por no dar hastío a los lectores con palabras demasiadas y superfluas, y más porque en esto no estamos estimados por importunos, de tornar a decir lo que está ya dicho, porque poniendo comparación que así como si fuese comida muy sabrosa, no más ni menos la plática o razonamiento pierde su sabor cuando se repite muchas veces una cosa, y en esto ya se dijo todo, muy delicada y suavemente; así lo que era blando y caliente, y sabroso, y suave, y gracioso, y donoso.

5.—También está ya dicho que así como si fuese el pan duro, y frío y áspero, o así como el pan hecho de maíz cocido no bien molido ni bien lavado que hiede a la cal, así es la plática que es molesta a los oyentes; o así como si fuese tamal muy caliente, el cual cuando se come quema el paladar, y echa de sí humo, porque es demasiado caliente.

6.— Otro sí: está ya dicho que así como si fuese el tamal frío y mohoso y podrido, así la plática desabrida ofende al oído.

7.—Por lo cual brevemente concluimos con pocas palabras lo que se dijo ya arriba, porque no es razón tornar a decir y replicar lo que está ya platicado.

8.—Es como una pared que se hace y edifica con los materiales muy bastantes, poco a poco. Así la plática se hizo y a poco a poco. Unas pláticas están muy bien cumplidas y juntadas y puestas hasta el cabo, así como si fuese la pared cuando se labra bien dentro de la pared, y dentro de las piedras grandes que se ponen afuera se le meten con mucha diligencia piedras chicas y menudas, con piedras más pequeñas, y con barro bastante; así esta plática, y otras pláticas están abreviadas y tajadas o cortadas, como parece en lo susodicho.

4 Bustamante suprimió este capítulo en su edición, por considerarlo inútil. Y el mismo criterio siguió Jourdanet en su traducción francesa.