La Constitución del Estado se expidió el 16 de octubre de 1826; otros estados vecinos, Jalisco, Nuevo León, Zacatecas, Tamaulipas, Querétaro y Guanajuato, proclamaron antes sus constituciones. El Congreso Constituyente estuvo formado por potosinos destacados, entre ellos Ignacio López Portillo, José Miguel Barragán y Manuel Ortiz de Zárate. En este documento se organizó al estado en cuatro departamentos que incluían, a su vez, varios partidos, con otros tantos municipios. Esta reorganización del territorio provocó cambios importantes, particularmente en la Huasteca, donde la Villa de los Valles perdió la jurisdicción sobre Tancanhuitz, Tamazunchale, Valle del Maíz, La Palma (hoy Tamasopo) y Alaquines. Esta medida propició el surgimiento de otros centros de desarrollo, como Tancanhuitz.
En sus lineamientos básicos, esta constitución fue similar a la general de la República; elaboró su reglamentación la Primera Legislatura que funcionó de enero de 1827 a septiembre de 1828. Los decretos expedidos por la Legislatura a principios de 1827 comenzaron a señalar derroteros distintos; por ejemplo, se declaró que las tierras de las comunidades indígenas fueran de la propiedad de quienes las ocupaban. La discusión sobre la propiedad de las tierras sería, como en el virreinato y hasta nuestros días, un tema constante.
Las primeras elecciones para designar gobernador constitucional y vicegobernador del estado se hicieron en mayo de 1827, convocadas por esta misma Legislatura. Ildefonso Díaz de León, como ratificación por su desempeño, resultó electo gobernador y vicegobernador José Eulogio Esnaurrízar.
En febrero de 1828 se prohibió al estado eclesiástico secular y regular la adquisición de toda clase de bienes por compra o donación. En febrero de 1827, hubo otro decreto en el que se obligaba a los dueños de tierras a que arrendaran las que no pudieran cultivar. Ambos decretos fueron derogados más tarde. Asimismo, se decretó la expulsión de los españoles, de acuerdo con la política general.
La inestabilidad de la política nacional empezó a evidenciar las fuertes pugnas de quienes habían sido aliados en las luchas de la Independencia; ahora se enfrentaban participando en distintas logias, que revelaban los nuevos intereses extranjeros: franceses, ingleses y estadounidenses. San Luis Potosí también se precipitó en esta vorágine política.
El Congreso del estado destituyó a Ildefonso Díaz de León del cargo de gobernador, por decreto de 9 de febrero de 1828. Esta destitución fue promovida por Vicente Romero.
Romero y Díaz de León habían formado parte de la diputación provincial de 1822 a 1823. En 1826, Romero fue electo regidor del Ayuntamiento y más tarde diputado. Mientras estuvo en la Legislatura se opuso constantemente al gobernador Díaz de León hasta que logró eliminarlo de su cargo. Romero procuró establecer infructuosamente en San Luis la logia yorkina. Su paso por la gubernatura del estado dejó dividida a la sociedad debido a sus excesos en la aplicación del decreto de 7 de diciembre sobre la expulsión de los españoles. Su radicalismo no dejó de encontrar apoyo en algunos grupos de la entidad, lo que demuestra una faceta más de las contradicciones que pugnaban en la vida política.