Hay que escarmentar a los filibusteros

México, agosto 10 de 1868

Señor general don Domingo Rubí

Mazatlán

Estimado amigo:

Juntas han llegado a mis manos las dos apreciables de usted, fechas 21 y 22 del pasado, enterándome de las noticias que llevó a ésa el señor Navarrete. Es natural que se ocupen en conspirar y que hasta proyecten invadir el país con filibusteros los refugiados en California, pero nada muy serio debemos temer, porque es indudable que las autoridades americanas cuidarán de hacer observar estrictamente las leyes de neutralidad, como han hecho las de Nueva Orleans y Brownsville en estos últimos meses.

El señor Godoy estoy seguro de que habrá dado a conocer los proyectos de esos revoltosos a las autoridades de California y, con ese aviso, nada lograrán hacer los agitadores de profesión.

En último caso, si lograran desembarcar —lo que acaso sería preferible— pagarían muy cara su audacia pues ya sabemos qué fin tienen entre nosotros los invasores extranjeros que pretenden revolucionar el país.

Póngase usted de acuerdo con el señor Godoy para saber cuanto sucede por San Francisco y veremos, según el giro de los acontecimientos, lo que conviene hacer para escarmentar a los malvados.

Por acá todo sigue perfectamente y yo me repito de usted amigo afectísimo y atento seguro servidor q. b. s. m.

(Benito Juárez)

Índice Anterior Nivel anterior Siguiente