Dios creó al hombre según su imagen. Posiblemente esto significa: el hombre creó a Dios según la suya.
Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas.
Concibo una época en la que nuestras concepciones religiosas parecerán tan extrañas como ahora el espíritu de la caballería.
Por más que en ellas se predique, las iglesias siguen necesitando pararrayos.
Las torres de las iglesias: embudos invertidos para que el rezo llegue al cielo.
Un país de iglesias hermosas y casas en ruinas está tan perdido como uno de iglesias ruinosas y casas palaciegas.
¿Creéis acaso que el buen Dios es católico?
Con los huevos de Pascua sucede lo mismo que con el santo Cristo: en cuanto uno averigua de dónde vienen, deja de recibirlos.
Hay una especie de ventriloquía trascendental con la cual los hombres pueden aparentar que algo dicho en la Tierra viene del cielo.
Si un ser superior nos dijera cómo se creó el mundo, me gustaría saber si estaríamos en condición de comprenderlo. No lo creo. Difícilmente hablaría de "creación", pues esto es mero antropomorfismo; más aún, es posible que fuera de nuestro cerebro no haya nada que corresponda al concepto de "origen! [...]
Si nuestra teología progresara hasta convertirse en teonomía (así como la astrología se convirtió en astronomía), habría que preguntarse si en vez de nuevo Testamento no sería mejor decir intemedio.
Sólo disponemos de cuatro principios de la moral:
1) El filosófico:Haz el bien por el bien mismo, por respeto a la ley.
2) El religioso: Hazlo porque es la voluntad de Dios, por amor a Dios.
3) El humano: Hazlo porque tu bienestar lo requiere por amor propio.
4) El político: Hazlo porque lo requiere la prosperidad de la sociedad de la que formas parte, por amor a la sociedad y por consideración a ti [...]
Es una lástima que beber agua no sea pecado, clama un italiano, ¡qué bien sabría!
Los católicos ignoran que la fe humana cambia tanto como las épocas y los conocimientos. El hombre no puede crecer aquí y quedar intacto allá. De acuerdo con la época, la verdad necesita otra vestimenta que la haga lucir atractiva.
La invención más fácil para el hombre: el paraíso.
Como todos los libros, la Biblia ha sido escrita por hombres. Por hombres algo distintos de nosotros porque vivían en otra época; en ciertos aspectos eran más simples y en otros mucho más incultos que nosotros. En consecuencia, se trata de un libro que contiene cosas verdaderas y falsas, cosas buenas y malas. Mientras más cerca está una interpretación de convertir a la Biblia en un libro enteramente común, mejor es [...]
Al ir a la iglesia o al leer la Biblia el hombre común confunde los medios con el fin, un error muy frecuente.
Los católicos quemaron judíos sin reparar en que la madre del amado Dios pertenecía a esa nación. Aún ahora siguen sin darse cuenta de que adoran a una judía.
Estoy convencido de que si Dios creara alguna vez a un hombre como el que imaginan los magistrados y profesores de filosofía, pasaría su primer día en el manicomio. Esto da pie a una fábula ejemplar: Por precaución, un profesor le pide a la psicología que lo convierta en el hombre ejemplar; así sucede, y lo encierran en el manicomio.
Dios realmente debe querernos mucho, pues siempre aparece cuando hace mal tiempo.
Casi todos los maestros de la fe defienden sus teorías, no porque estén convencidos de su verdad, sino porque alguna vez lo estuvieron.
Los hombres que inventaron la absolución de los pecados con fórmulas latinas cometieron la peor perversión del mundo.
Sin duda hay algo auténtico en el odio a la religión, es decir, algo presumiblemente útil. Me gustaría mucho que se tratara de encontrarlo. Nuestros filosófos hablan del odio a la religión como de algo que se puede pasar por alto. No hay duda de que se equivocan.
Narra el señor Camper que cuando un misionero le habló del infierno a una comunidad de groenlandeses, hizo tal descripción de las llamas amenazantes y se refirió tanto a su calor que todos empezaron a anhelarlo.
En vista de que el Papa político ha caído y que pronto lo hará el espiritual, cabe preguntarse si no se debería elegir a uno medicinal. Me refiero a una especie de Dalai-Lama que curara enfermedades tan sólo con su tacto y con el envío de sus heces y secreciones. Me parece que alguien así realmente podría curar con un simple: "Soy el Señor, vuestro Doctor" [...]
Sé de tiempos en que acariciar un ejemplar de la Biblia se consideraba una especie de misa. No eran los más desagradables.
¿No es extraño que cada quien pueda ser su propio médico o su propio abogado, pero se ponga el grito en el cielo y los dioses de la Tierra se entrometan en cuanto alguien pretenda ser su propio sacerdorte? ¿Por qué los dioses de la Tierra se preocuparon tanto de la felicidad eterna y con frecuencia se desentienden de manera tan irresponsable de la felicidad terrena? La respuesta no es muy difícil.
Cuando los religiosos ven a un librepensador hacen tanto escándalo como las gallinas cuando ven que el patio que ha crecido entre ellas se aproxima al agua. No se dan cuenta de que la gente puede vivir en ese elemento tan bien como en el seco.
Al menos para mí, las ciencias naturales son un fondo de liquidación de la religión (si es que la razón impertinente contrae deudas).
En el mundo, los santos han logrado más en escultura que vivos.
¿Es nuestro concepto de Dios algo más que una personificación de lo incomprensible?
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