POR SU cabellera y barba rubias, su estatura física y la encendida irradiación de sus ambiciones, Pedro de Alvarado fue uno de los más destacados capitanes entre los compañeros de Cortés que realizaran la conquista de México. Su presencia le valió ser conocido entre los indígenas como Tonatiuh, mas el generalizado juicio de la posteridad lo presenta como uno de los hombres más crueles y desalmados de aquel conflictivo tramo de nuestra historia.

Mucho se ha escrito sobre la figura y los actos de Alvarado: su capacidad de mando en acciones guerreras, sus descuidadas actuaciones como gobernante, sus rigores y su fortuna. Sin embargo, poco se sabe de su muerte. Es lugar común, y noción más o menos generalizada, que Pedro de Alvarado murió en el terremoto de Guatemala, el cual es el fin verídico y verificable que tuvo su mujer. En estas páginas, FONDO 2000 presenta los capítulos que narran las últimas aventuras y desventuras del conquistador de México y Guatemala, a través de los cuales el lector descubrirá que, lejos de morir a causa de las desgracias de un sismo natural, murió peleando en territorio del hoy estado de Jalisco y, además, como una suerte de Cid americano.

La semblanza y recorrido biográfico que aquí presentamos se debe a la acuciosa investigación de Adrián Recinos, quien procuró retratar al conquistador respaldado en documentos de primera mano y fuentes indígenas que permanecían desconocidas o no se habían interpretado debidamente. Dueño de una prosa sencilla y amena, Recinos nos entrega en estas páginas los beneficios de una paciente, rigurosa y exhaustiva investigación.

Adrián Recinos nació en Huehuetenango, Guatemala, en 1886, y murió en la ciudad de Guatemala, en 1962. Dedicó su vida al estudio, traducción e interpretación de las fuentes documentales de la vasta cultura precolombina. Esta sincera vocación lo llevó a localizar en la Biblioteca Newberry de Chicago el manuscrito original del Popol Vuh, el cual tradujo en 1947 para el Fondo de Cultura Económica y permanece como la mejor versión realizada hasta ahora. En esta misma casa editorial, Recinos editó el Memorial de Sololá o Anales de Cakchiqueles,que él mismo estudió y tradujo, y las traducciones de El arte primitivo, de Franz Boas, y La civilización maya, de Sylvanus G. Morley.

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