Hablemos de nuestras prácticas de enseñanza

El maestro Rodolfo y su aula multigrado

por María Magdalena Tavera Ligonio

Nuestra escuela está ubicada en la isla Andrés García del municipio de Paraíso, Tabasco. Para llegar a la cabecera se cruza en lancha o cayuco, aproximadamente 3 kilómetros y después, son cuatro kilómetros de terracería.

La mayoría de las niñas y los niños ingresan al primer grado entre los 6 y los 8 años de edad, y concluyen el sexto grado entre los doce y los quince años. El número de inscritos varía entre 20 y 40 niños. En este ciclo escolar hay 17 mujeres y 13 varones, sumando un total de 30 alumnos.

El local escolar es una casita de campo, de ladrillos revocados y techos de lámina de zinc. Cuenta con patios, cancha de usos múltiples, cocina escolar, etcétera.

En cuanto al mobiliario del aula, algunos pupitres son de madera, otros de herrería y plástico, la mayoría individuales; varían en su ubicación porque las alumnas y los alumnos se agrupan de diferentes formas, en equipo, en binas, en círculo, según el tipo de actividad que se pretenda realizar. Alrededor de la clase, al alcance de todos, están los elementos de trabajo, sencillamente ordenados en estantes abiertos.

El maestro, aunque es unitario, tiene a su alcance todos los ¿grupos? para intervenir a tiempo y regular la marcha donde sea preciso, asegurándose de la continuidad de las tareas, dando su palabra serena en las discusiones de los alumnos, y siendo tolerante en la escucha activa de cada uno de ellos. El maestro, para propiciar la producción de textos escritos, se apoya en el programa oficial, organiza su propio plan de trabajo contextualizado de acuerdo a las características del grupo, considera los documentos de apoyo para la correlación de contenidos, maneja un tema central, tomando en cuenta los intereses y necesidades de las y los alumnos de los diversos grados. En sus actividades, el maestro contempla conocimientos, habilidades y actitudes de sus alumnas y alumnos; los motiva para investigar y exponer, abarcando lecturas y escrituras de diarios personales, murales, noticias, cuentos, anécdotas, etc.; propiciando la autoevaluación y la coevaluación del grupo, por medio del autocontrol y los compromisos que el mismo grupo adquirió al inicio del ciclo escolar.

En el tratamiento de sus temas abarca elementos de diversas asignaturas, mientras lo que se refiere a teoría y práctica se conjugan en todos los encuentros posibles, globalizando y correlacionando la mayoría de las asignaturas.

Las niñas y los niños trabajan en equipos del mismo grado, ciclo, o con compañeros y compañeras de diversos grados según la actividad y la gradualidad de los contenidos que se tratan, manejando los momentos metodológicos como: rescate de experiencia, análisis y evaluación de forma cíclica. El aprendizaje a través del juego es la herramienta esencial en las actividades del maestro, la búsqueda constante en los libros, la conversación con los compañeros, la construcción grupal o en equipo, la redacción libre de texto, la búsqueda de información en el diccionario, la utilización de diversos textos y diversas fuentes de información (periódicos, revistas, enciclopedias, etcétera).

El maestro comenta que algunos niños iniciaron tímidamente y pocos participaban en clase. Enfrentó grandes problemas con referencia en la lengua escrita, ya que los alumnos no eran capaces de redactar. Los escritos, aún del alumnado del tercer ciclo, carecían de sentido y forma, en las evaluaciones no lograban, en su mayoría, escribir correctamente su nombre. A medida que crece el autodidactismo en sostenido diálogo con todos y aprenden a moverse libremente en los diversos textos de estudio, a interrogar, a responder, a cuestionarse, al darles confianza para que se expresen libremente y que todos tienen el derecho de opinar y de ser escuchados, los niños han perdido la timidez y son capaces de expresarse y dar su opinión ante cualquier persona que los visita. El maestro nos dice que deja andar a cada alumna o alumno a su propio ritmo, pero los motiva y discretamente los vigila. Su programa desarrolla múltiples posibilidades para que las alumnas y los alumnos pongan su mejor esfuerzo en la expresión y la creación personal.

  El grupo del maestro Rodolfo Mi grupo
Características    
Retos a los que se enfrentaron en la enseñanza de la lengua escrita    
¿Cómo los solucionaron?    
¿Qué logros se obtuvieron?    

Sabían que:

Leer y escribir no son acciones mecánicas y sin sentido; por el contrario, en estas operaciones se requiere de la inteligencia, la reflexión, los conocimientos lingüísticos y el conocimiento del código. Esta última actividad constituye en muchas ocasiones el interés mayor del maestro y el enfoque de los métodos de lectura y de escritura, desatendiendo la esencia misma del lenguaje escrito, que es la comunicación y comprensión del contenido del mensaje.

Gómez Palacios, Margarita. Sugerencias para su enseñanza. Español. Segundo grado. México: sep, 1995, p.17.

Es necesario que en el trabajo cotidiano se realicen actividades acordes al enfoque comunicativo y funcional, ya que promueven la comprensión lectora y la producción de textos escritos.

Tiempo
estimado:
90
minutos