PRESENTACI�N

M�s all� de la herrumbre representa un loable empe�o en el esfuerzo de acercar la ciencia de la corrosi�n al gran p�blico.

Desde su t�tulo, los autores se han planteado la necesidad de modificar y adaptar el complicado lenguaje cient�fico con el fin de ampliar el alcance de la obra. No resulta dif�cil para aquellos que poseen conocimientos de qu�mica —y de otras ciencias naturales— reconocer el aspecto central de esta ciencia, que desempe�a el papel de crear e interconectar el conocimiento de la naturaleza con las transformaciones de la materia �tiles para el hombre. Sin embargo, para el lego la qu�mica es, por lo general, una ciencia abominable, a lo cual ha contribuido su lenguaje intrincado y la desafortunada presentaci�n "enciclop�dica" y tediosa que se le da en los cursos de educaci�n media y media-superior.

Obras como la de Genesc� y �vila representan un notable adelanto en la ense�anza y divulgaci�n de los temas de la qu�mica y la f�sica. Parece que el postulado de partida de este libro es la motivaci�n del lector, lograda mediante la presentaci�n del fen�meno de la corrosi�n en las m�ltiples actividades de la vida diaria. En efecto, desde que el hombre descubri� c�mo obtener metales a partir de los minerales, puso marcha atr�s al proceso natural que los llev�, combinados con otros elementos, a formar parte de diversas formaciones geol�gicas. Algo "ten�a que pagar" la especie humana por el "atrevimiento" de ir en contra del proceso espont�neo de degradaci�n met�lica, imposible de detener en una bi�sfera que contiene tanto ox�geno, agua y sales.

Sobre los autores, baste decir que son los m�s reconocidos expertos nacionales en el tema. El compromiso con su campo de estudio no se ha restringido a sus investigaciones en la Facultad de Qu�mica de la UNAM o a impartir cursos en maestr�a y doctorado. Preocupados por la importancia del estudio de la corrosi�n, participan activamente en servicios, asesor�as y encuestas con los industriales y, ahora, inciden en la divulgaci�n de este tema singularmente importante.

Estoy convencido de que para disfrutar y comprender este texto, bastar� con que los lectores hayan cubierto los cursos de ciencias naturales que se imparten en la secundaria. No hace falta m�s.

Vale la pena subrayar, finalmente, otro aspecto toral del trabajo: la "magia" econ�mica de la qu�mica: la industria metal�rgica resulta altamente costosa en energ�a, as� que el estudio de la corrosi�n ha permitido al hombre ahorrar enormes cantidades de dinero y otros recursos. Nuestro bienestar depende, en mucho, de los materiales que usamos para vestirnos, construir y proteger estructuras, viviendas y transportes, para conservar y empacar alimentos y producir los incontables bienes que abundan en los comercios.

Al final de este libro, el lector empezar� a reconocer el papel central de la qu�mica en la preservaci�n de los objetos met�licos, la recuperaci�n de nuestros minerales, el desarrollo de materiales sustitutos y la b�squeda de fuentes de energ�a. Habr� tomado conciencia del fen�meno de la corrosi�n, de sus efectos y de c�mo la ciencia y la tecnolog�a qu�mica contribuyen a su control y remedio.

ANDONI GARRITZ RUIZ

Mayo de 1986

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