Muy importante resultó el trabajo de la Regiduría de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara entre 1968 y 1970 y, más aún, la creación y el desempeño del Departamento de Bellas Artes durante el gobierno de Alberto Orozco Romero. A fines de 1972 sobrevino también la creación del Centro Regional del Instituto Nacional de Antropología e Historia, que fue muy valioso desde el principio, entre otras cosas, por la reanimación cabal que realizó del Museo del Estado y la preparación de varias obras importantes sobre Jalisco. Lo mismo puede decirse de la Unidad Editorial del Gobierno del Estado que, desde su fundación en 1977 y hasta 1983, publicó textos de gran importancia y utilidad. Asimismo, vale resaltar el trabajo realizado durante muchos años por el Instituto Goethe y la Alianza Francesa de Guadalajara, que trascendieron con mucho su objetivo primigenio de difundir en Jalisco la cultura de sus respectivos países patrocinadores y enseñar su idioma.
Debe hacerse mención, además, de esfuerzos particulares muy importantes como el Museo de Arte Moderno ahora regido por el ayuntamiento tapatío y, sobre todo, el "Suplemento Cultural" de El Informador, el más antiguo de los actuales diarios de Jalisco. Dicho "Suplemento" cobró mayor fuerza durante los años setenta y, tiempo después, encontraría un digno parangón en el seno de El Occidental.
No fue hasta mediados de la década de los ochenta cuando la Universidad de Guadalajara empezó a recuperar el liderazgo cultural que había tenido antaño, gracias a la incorporación de un selecto grupo de intelectuales, jóvenes en su mayoría, pero muchos de ellos miembros ya del Sistema Nacional de Investigadores, en conjunción con un grupo de funcionarios imbuidos de una mayor vocación académica que sus colegas.
Desde 1989 dicha universidad entró en una época de profundos cambios. La FEG
fue desplazada por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU
), hasta ahora de tesitura muy diferente, y se emprendió un vasto programa para mejorar tanto los estudios regulares como las actividades de extensión, descentralizar los servicios, las funciones y las decisiones y generar estímulos para quienes se dedican exclusivamente a labores de investigación y docencia. Asimismo, se han establecido importantes lazos de colaboración con otras instituciones dedicadas a la educación superior que han dejado atrás el aislamiento ancestral.
El panorama actual, si bien no es del todo feliz, resulta alentador; gracias
a importantes realizaciones como la Feria Internacional del Libro y el Festival
de Cine Mexicano, una creciente producción editorial y artística de calidad
y muchos y muy variados estudios sobre la región, entre otras cosas, que han
contribuido a que Guadalajara vuelva a destacar en la geografía cultural de
México.