En 1919 este gobernador se dedicó a colgar y a fusilar gente, inocente o culpable; ¡sabrá Dios! Así murieron muchos bandidos, ya que el bandolerismo volvió a brotar como consecuencia lógica de la guerra civil. Los mandó fusilar frente a catedral, en Tepic. Así murieron muchos agraristas. Así se empezaba a llamar la gente que tomó en serio las declaraciones del gobierno y sus leyes favorables a una división de las grandes haciendas y al reparto de tierras entre la inmensa mayoría de campesinos sin tierra. Agro significa tierra, campo. Los agraristas son los de la tierra, los que la piden.
En un frondoso fresno fueron ahorcados nueve trabajadores del campo. A este árbol trágico que se encontraba a tres kilómetros de Tepic, sobre la carretera a Jalisco, la gente le puso el titulo de árbol de navidad. Según el general Santiago, los colgados eran bandidos, pero consta que se llevaba muy bien con los hacendados y que les hizo el favor de perseguir a los agraristas. Esa cacería duró hasta 1920, cuando un cuartelazo tumbó al presidente Carranza, y con él al general Santiago.