Tradicionalmente, Nayarit ha destacado por su elevada tasa de natalidad. Hasta 1950, este índice fue de 49 nacimientos por cada mil habitantes, siendo la media nacional de 45. Desde 1971 la natalidad nayarita ha disminuido. Una consecuencia de esa alta natalidad es la elevada proporción de niños y jóvenes. En 1960 el 56% de la población era menor de 20 años; en 1970 el porcentaje había ascendido a 58 por ciento.
La explicación se encuentra en el hecho de que la tasa de mortalidad infantil ha disminuido más rápidamente que la tasa de natalidad. Eso significa que la fuerza de trabajo —las personas entre 15 y 65 años— representa la mitad de la población total. De ella sólo el 50% se halla ocupada en labores productivas, lo que significa que la desocupación, la falta de trabajo, es un problema serio.