Enterado del levantamiento del padre Hidalgo en Dolores, decidió trasladarse a Londres. Allí se constituyó en uno de los más fervientes propagandistas de la causa de la Independencia y luchó por obtener recursos para sostenerla. Fue entonces cuando escribió, bajo el seudónimo de José Guerra, su Historia de la Revolución de la Nueva España, editada allí en la imprenta de Glindon, en 1813.
En Londres conoció a Blanco White y a otros muchos importantes personajes ligados a la independencia de los países de América. Cultivó también estrecha amistad con Javier Mina; contribuyó mucho a la organización de su expedición a México y le acompañó a ésta en 1817. Las embarcaciones llegaron a los Estados Unidos y de allí prosiguieron hasta Soto La Marina, en Tamaulipas, lugar estratégico por lo alejado de los puertos controlados por los realistas. Los paisanos de fray Servando lo vieron con vestiduras de obispo. Él alegó que lo era y que los ropajes eran los que le correspondían por esa dignidad y por la de protonotario apostólico de Su Santidad.
Mina hizo desde allí su campaña fugaz al interior para encontrarse con la muerte.