Cuando los lozadeños estuvieron a punto de tomar Guadalajara culminó una enemistad
reciente (crece en el siglo XIX
con el desarrollo de Tepic y San
Blas), pero enconada y recíproca, tal como se puede notar en un refrán que se
usaba en Guadalajara.
Ahí vienen los mecos,
vienen de Tepic, y el meco más grande se parece a ti. |
El sentimiento localista en Tepic es uno de los elementos que explican la fuerza de Lozada ya que, de hecho, independizó el séptimo cantón de Jalisco. En 1859 Miramón, el presidente conservador, reconoció esa separación y en 1865, cuando Maximiliano dividió el Imperio en 50 departamentos, creó un departamento de Nayarit. Fue cuando se utilizó por primera vez ese nombre. Desde el siglo XVII,
en recuerdo de un encuentro entre el padre Miguel de Uranzu y el rey Nayarit se le puso a la sierra de Xécora el nombre de Sierra de Nayarit, pero nunca se había nombrado así a nuestra región en su conjunto.
En 1868 la ciudad de Tepic y todos los pueblos pidieron al gobierno federal la creación de un estado del mismo nombre: "la separación de Tepic del estado de Jalisco, no es una idea nueva en los habitantes del distrito; desde el año de 1833 la pretendieron y establecieron un periódico titulado el Vigía del Pacífico para exponer los justos motivos de queja en que los pueblos fundaron sus solicitudes".
Juárez no se la concedió, pero tampoco regresó al gobierno de Guadalajara lo que reclamaba como su séptimo cantón. Hizo de Tepic un distrito militar, bajo control directo de México.
Cuando se destruyó el poder militar de Lozada, el estado de Jalisco creyó que por fin iba a recobrar el territorio perdido, pero después de pensarlo bien el gobierno federal mantuvo la situación existente. Seguramente pesaron las consideraciones del general Ramón Corona, glorioso militar jalisciense, vencedor de Lozada:
Ramón Corona no encontraba más soluciones que trasladar la capital de Jalisco a Tepic por unos años, o conceder la independencia al séptimo cantón.
En 1878 Jalisco volvió a pedir enérgicamente la reincorporación del cantón y con este motivo hubo una gran agitación en Tepic. Una vez más el ayuntamiento pidió la erección en Estado del distrito militar de Tepic, "para terminar de una vez y sin temores de una nueva, devastadora y sangrienta guerra fraticida, el antagonismo inextinguible" entre Nayarit y Jalisco. Las autoridades militares apoyaron la petición pero el gobierno federal prefirió no cambiar nada, ya que, de hecho, Tepic era independiente de Guadalajara, si no autónomo, es decir administrado por representantes electos.
En 1884, por iniciativa del presidente de la República, se aprobó en el Congreso de la Unión una reforma constitucional que hacía del distrito militar de Tepic un territorio de la Federación. Cuando el gobierno de Juárez erigió a Tepic en distrito militar, parece que le hizo la promesa implícita de que más tarde quedarían satisfechos sus deseos de convertirse en estado. La permanencia de esta situación, consentida por todos los gobiernos federales de 1867 a 1884, confirmó esa misma promesa, que vino a cumplir el presidente Manuel González. Es que unos años antes, como jefe militar, le había tocado la misión de pacificar el cantón de Tepic, que se encontraba una vez más insurrecto. Se enteró personalmente de la situación y se convenció de que ya era tiempo de satisfacer las aspiraciones de la población.
¿Por qué un territorio federal y no de una vez un estado? Aún no tenía la población necesaria ni los recursos para mantener los gastos de una administración propia.
Hacía 25 años que Jalisco no ejercía la menor autoridad sobre la región, pero "el aprecio muy distinguido que siempre hacía Jalisco de los habitantes de Tepic por su cultura y carácter franco; la importancia de sus riquezas y los grandes sacrificios que el Estado había hecho para pacificar y conservar aquel cantón; todo hacía que le fuese penosa la segregación definitiva", en palabras del historiador nayarita Everardo Peña Navarro.
Jalisco protestó, pues, y no aprobó la reforma constitucional, pero no le sirvió de nada. Hubo 107 votos en favor y 70 en contra. En 1917 el territorio federal de Tepic se transformaría en estado libre y soberano de Nayarit, pero lo más importante se había conseguido cuando Lozada independizó, de hecho y definitivamente, el séptimo cantón.