4. La educaci�n


Para los primeros gobernantes de M�xico, el fomento a la educaci�n era condici�n indispensable para lograr el desarrollo y el progreso en todos los �mbitos de la vida nacional. Los zacatecanos formularon leyes para ampliar la cobertura de la ense�anza, considerada la base para formar ciudadanos industriosos que ser�an la clave del progreso de la regi�n. Sin embargo, los numerosos problemas pol�ticos y econ�micos de la �poca impidieron que esta idea se cumpliera cabalmente; la inversi�n en educaci�n fue escasa y los logros apenas perceptibles.

La Constituci�n estatal de 1825 estableci� que todos los pueblos contar�an con escuelas de primeras letras, donde los alumnos aprender�an a leer, escribir y contar, y estar�an bajo el cuidado de los ayuntamientos. Por su parte, la legislatura preparar�a el plan general de ense�anza e instrucci�n p�blica para todo el estado, de acuerdo con el m�todo lancasteriano que consist�a en que los estudiantes m�s avanzados transmitieran sus conocimientos al resto de sus compa�eros.

Sin embargo, durante los primeros a�os del periodo independiente hubo pocas escuelas para la educaci�n de los ni�os, tanto en la ciudad capital como en el resto del estado donde incluso la situaci�n fue mucho m�s precaria. Algunas escuelas s�lo abr�an por cortas temporadas; otras eran sostenidas por los mismos maestros, quienes en numerosas ocasiones dejaron de percibir sueldo. Adem�s, los maestros no siempre ten�an la preparaci�n necesaria para ense�ar.

Luego de superar graves obst�culos por falta de recursos y de personas id�neas, se fund� en 1825 la escuela normal de ense�anza mutua con el nombre de Escuela de la Constituci�n, para formar a los futuros preceptores en el sistema de ense�anza mutua. Al concluir su primer a�o de labores el n�mero de alumnos de la escuela lleg� a 297; pero esta cifra era insuficiente para cubrir las necesidades de profesores que aplicaran el m�todo lancasteriano.

El Colegio de San Luis Gonzaga, fundado en 1754 y que hab�a estado a cargo de los jesuitas, fue la �nica instituci�n que ofrec�a instrucci�n posterior a la de las primeras letras.

Quiz� la mayor contribuci�n de Zacatecas al pa�s en materia educativa durante esta �poca haya sido el Plan de Ense�anza P�blica para el Estado de Zacatecas, decretado en 1831, el cual propuso el establecimiento de escuelas y colegios de ense�anza p�blica, financiados por el gobierno estatal, donde los alumnos de ambos sexos recibir�an educaci�n gratuita. El Plan fue un documento progresista que no pudo ser cabalmente aplicado sino despu�s de transcurridos m�s de 20 a�os de su elaboraci�n.

La llegada del centralismo signific� un retroceso para la educaci�n, porque los pocos fondos que antes se le asignaban fueron destinados a otros fines. El aumento en el n�mero de escuelas p�blicas fue muy lento, pas� de 18 en 1826 a 30 en 1850. En 1826 las escuelas particulares sumaban 136; para 1849 eran s�lo 123, pero para el siguiente a�o hab�an aumentado a 131; siete a�os despu�s se registraron 186 en todo el estado.

La matr�cula de las escuelas tuvo fuertes altibajos, sobre todo porque las privadas, que superaban con mucho en n�mero a las p�blicas, se caracterizaron por la inestabilidad y el atraso en los m�todos pedag�gicos. A esto se sum� la clausura de la Escuela de la Constituci�n en 1835, lo que influy� en el deterioro de la educaci�n estatal.

Entre 1856 y 1867 se registraron mayores avances que en los a�os anteriores. El partido liberal sostuvo que el gobierno deb�a asumir el control de la educaci�n y se aplic� el Plan de Ense�anza de 1831. Aumentaron los establecimientos educativos y el n�mero de alumnos; asimismo, se intent� incorporar al sistema de ense�anza mutua los m�todos pedag�gicos.

La ense�anza posprimaria

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