Desmembración de Guerrero, hacendados, impuestos


Uno de los opositores de Olaguíbel había sido otro liberal, Mariano Ariscorreta, quien ocupó la gubernatura de 1848 a 1849. El gobierno de Ariscorreta hubo de afrontar tres principales problemas: uno fue la segregación de los distritos de Chilapa, Taxco y Acapulco para formar, con el poblano de Tlapa y el municipio michoacano de Coyuca, un nuevo estado que recibiría el nombre de Guerrero. En un principio la legislatura del Estado de México se opuso, pero al fin accedió en octubre de 1848. Al año, el presidente Herrera firmaba el decreto.

Otro problema consistió en el ambiente conflictivo que se vivía en las fincas rústicas. Los peones indígenas solían recibir bajísimos salarios y su pago ni siquiera era en efectivo, sino en vales; por otra parte, se iban viendo privados de sus tierras comunales. Ante las representaciones de esos indígenas y el temor de sublevaciones, Ariscorreta trató de dar una solución exhortando a los hacendados a que depusieran su actitud explotadora. La respuesta, suscrita tanto por liberales como por conservadores, negó los cargos y se lanzó contra el mismo gobernador tachando a los indígenas de inferiores y condenados a desaparecer.

Un tercer asunto fue el de las contribuciones. Se estableció un impuesto personal para todos los varones de 18 a 60 años: un peso quienes percibieran una utilidad anual de 2 000 pesos o más; cuatro reales sobre utilidad anual de 1 000 a 1 999 pesos; dos reales sobre 500 a 999 pesos; un real sobre 200 a 499, y medio real sobre percepciones menores a 200 pesos. La disposición halló numerosos obstáculos y apenas se lograron raquíticos frutos.


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